Tardígrado, astronauta por naturaleza

Oso de agua (tardígrado), Hypsibius dujardini. Bob Goldstein y Vicky Madden.

El microscópico tardígrado es el único animal conocido que resiste la exposición directa de su cuerpo a las inclemencias del espacio exterior sin ningún tipo de protección, también es el único animal participante en un experimento de este tipo, regresado con vida. La importancia del estudio de la biología de este pequeño amigo es fundamental para la exploración espacial, pues demuestra la adaptabilidad de la vida a las más extremas condiciones ambientales, para el ser humano es importante desarrollar, a partir de los conocimientos que nos otorgue este animal, métodos, comportamientos, tecnología y condiciones que permitan viajes espaciales de larga duración con tripulaciones y naves desarrolladas a partir de la aplicación de estos conocimientos, materia en la que ya trabajan agencias como NASA, ESA y Roscosmos.

Para la búsqueda de vida extraterrestre abre la puerta a nuevas posibilidades de adaptabilidad biológica, es decir, la vida en otros cuerpos celestes no necesariamente tiene que compartir los fundamentos con los que evolucionó en la Tierra. Los tardígrados abren un abanico de posibilidades para la búsqueda de vida extraterrestre, los científicos y astrónomos saben ahora que no solo deben buscar en condiciones similares a las nuestras sino que casi en cualquier lugar del espacio puede existir un ser vivo adaptado a condiciones hasta hace poco impensables.  

El viaje del Tardígrado

En septiembre de 2007 se lanzó la sonda espacial Foton M3 de Roscosmos y ESA, en ella fue colocado un grupo de tardígrados que se expusieron al vacío del espacio. Se comprobó que no sólo sobrevivieron a las condiciones del espacio exterior, sino que incluso mantuvieron su capacidad reproductiva, por lo que se les considera el ser vivo más resistente. Además, pueden soportar 100 veces más radiación que los seres vivos más resistentes y pueden pasar años en un estado de hibernación sin agua, y reactivarse en cuanto se les suministre.

Credito: Nicole Ottawa & Oliver Meckes / Eye of science Science Source Images.

Biología del Tardígrado

Los tardígrados (Tardigrada) u osos de agua, constituyen un filo de Ecdysozoa dentro del reino animal, caracterizado por ser invertebrados, protóstomos, segmentados y microscópicos (de 0,5 mm de media). Además se agrupan dentro del gran grupo de los parartrópodos por presentar caracteres que sugieren que comparten un antecesor común con los artrópodos, junto a los onicóforos.

Los tardígrados fueron descritos por primera vez por Johann August Ephraim Goeze en 1773, el cual los denominó como oso de agua (del alemán Kleine Wasser-Bären, literalmente "ositos de agua") y hace referencia a la manera en la que caminan, similar al andar de un oso. Más tarde, el término Tardígrado (que significa "de paso lento") fue dado por Lazzaro Spallanzani en 1777 justamente debido a la lentitud de este animal.

Poseen características únicas en el reino animal tales como poder sobrevivir en el vacío del espacio, a presiones muy altas - 6000 atm (la presión atmosférica en la superficie de la Tierra es de 1 atm, por lo que pueden resistir presiones atmosféricas 6000 veces superiores) pueden sobrevivir a temperaturas de -200 °C y hasta los 150° C, a la deshidratación prolongada (hasta 10 años pueden pasar sin obtener agua) o a la radiación.

Con información de: NASA / Wikipedia.