Apollo 16, lo que dejó atrás

Foto: NASA/GSFC/Arizona State University.

Como parte de la misión Apollo 16 en 1972, el tercer propulsor del cohete Saturn V SIVB fue intencionalmente estrellado contra la superficie lunar después de haber impulsado a la tripulación dentro de la órbita de la Luna. En algún punto del descenso los científicos de la NASA perdieron el rastro y desde entonces permaneció como un misterio.

El propulsor SIVB de 17.7 metros contenía hidrógeno líquido, oxígeno líquido y un motor J2. Estrellarlo contra la Luna podría parecer un acto irresponsable y temerario, sin embargo pretendía medir la actividad sísmica del impacto con la esperanza de aprender más sobre la superficie.

Ahora, 43 años después, el sitio del impacto ha sido descubierto por Jeff Plescia, físico y geólogo de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, El científico encontró la cicatriz a través de imágenes de alta resolución del NASA Lunar Reconnaissance Orbiter. "Por fin lo descubrí" comentó Plescia, "Se parece a los demás, pero su posición está muy pobremente definida debido a la pérdida de ubicación antes del impacto"

Curiosamente, este no fue el único objeto que dejó atrás la misión Apollo 16 sobre la Luna. junto con otro equipo utilizado por la tripulación, el astronauta Charles Duke dejó una foto familiar de él, sus hijos y su esposa. En el reverso de la fotografía, escribió, "Esta es la familia del astronauta Charles duke del planeta Tierra quien aterrizó en la Luna el 20 de abril, 1972".

Objetos y acontecimientos como estos le dan a la exploración espacial un toque "humano" al develar el pensamiento experimental y sentimental de los exploradores, características esencialmente humanas que nos incitan a seguir venciendo los retos que nos presenta la subsistencia de la especie, dependiente del conocimiento y la sensibilidad.

Foto: Charles Duke/NASA.

Con información de: I Fucking Love Science/Tom Hale.