El cometa Lovejoy es un coctel espacial. ¡Salud!

El cometa Lovejoy (alegría del amor) catalogado formalmente como C/2014 Q2 hace honor a su nombre esparciendo por el Universo grandes cantidades de alcohol y azúcar. Según dos nuevas observaciones realizadas por un equipo internacional de astrónomos se observó por primera vez en un cometa el alcohol etílico, mismo que hay en las bebidas alcohólicas. El descubrimiento es una prueba más de que estos objetos celestes pueden haber sido una importante fuente de componentes orgánicos complejos necesarios para la evolución de la vida en la Tierra.

Cometa C/2014 Q2 (Lovejoy), 22 de Febrero 2015. Crédito: Fabrice Noel

Cometa C/2014 Q2 (Lovejoy), 22 de Febrero 2015. Crédito: Fabrice Noel

El científico Nicolas Biver comenta, “Hemos descubierto que el cometa Lovejoy estaba liberando tanto alcohol como el que hay en por lo menos 500 botellas de vino por segundo en los momentos de máxima actividad”,  Biver del Observatorio de París y autor del artículo científico publicado el 23 de Octubre en Science Advances afirma que el equipo ha encontrado 21 moléculas orgánicas diferentes de gases procedentes del cometa, incluyendo alcohol etílico y un azúcar simple llamada glicolaldehído.

Los cometas son restos congelados de la formación de nuestro Sistema Solar. Los científicos están interesados en ellos porque son relativamente prístinos y, por tanto, conservan pistas acerca de cómo se formó el Sistema Solar. La mayoría tienen sus órbitas en zonas frías lejos del Sol. Sin embargo, ocasionalmente una perturbación gravitatoria envía un cometa más cerca del Sol, donde se calienta y emite gases, permitiendo a los científicos determinar su composición

El Cometa Lovejoy es uno de los más brillantes y activos que se han podido observar desde el Hale-Bopp en 1997. Lovejoy pasó cerca del Sol el 30 de enero de 2015 cuando iba emitiendo alrededor de 20 toneladas de agua por segundo. El equipo lo observó en ese momento en que era más brilloso y activo, observaron las microondas del resplandor usando el radio telescopio de 30 m de diámetro en Pico Veleta, Sierra Nevada, en España. 

Radio telescopio IRAM 30-meter. Crédito: Nicolas Biver

“El resultado definitivamente apoya la idea de que los cometas pueden transportar una química muy compleja”, afirma Stefanie Mila del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la Nasa y coautora del estudio. “Durante el Bombardeo Intenso Tardío, hace unos 3800 millones de años, cuando muchos cometas y asteroides chocaban contra la Tierra y aparecían nuestros primeros océanos, la vida no tuvo que empezar sólo a partir de moléculas simples como el agua, el monóxido de carbono y el nitrógeno. En cambio, la vida disponía de algo que era mucho más sofisticado a nivel molecular. Estamos encontrando moléculas con múltiples átomos de carbono. Así que ahora podemos ver dónde empezaron a formarse azúcares así como sustancias orgánicas más complejas como los aminoácidos -los componentes básicos de las proteínas-, o las bases nitrogenadas, las componentes del ADN. Éstas pueden empezar a formarse más fácilmente que a partir de moléculas con solo dos o tres átomos”.

    Cometa Lovejoy. Crédito: Chris Schure. SPACE.COM

Así que ya sabes la próxima vez que tomes un coctel,  #MiraAlCielo y piensa que ese alcohol, esa azúcar y esa delicia llegó a ti abordo de un cometa hace millones de años.

¡Salud!

Con información de:

Bill Steiwerwald

NASA'S Goddard Space Flight Center