NASA encuentra material orgánico antiguo y misterioso metano en Marte

 Curiosity, el laboratorio todo terreno de la NASA descubrió moléculas orgánicas en la superficie de Marte que abren la puerta para conocer si existe o alguna vez existió vida en ese planeta. Crédito: NASA/GSFC

Curiosity, el laboratorio todo terreno de la NASA descubrió moléculas orgánicas en la superficie de Marte que abren la puerta para conocer si existe o alguna vez existió vida en ese planeta. Crédito: NASA/GSFC

El explorador Curiosity de la NASA ha encontrado nuevas pruebas conservadas en rocas en Marte que sugieren que el planeta podría haber sostenido vida, así como nuevas pruebas en su atmósfera  que se relacionan con la búsqueda de vida actual en el Planeta Rojo. Aunque no son necesariamente pruebas de la vida misma, estos hallazgos son una buena señal para futuras misiones que exploraránn la superficie y el subsuelo del planeta.

Los nuevos hallazgos - moléculas orgánicas "duras" en rocas sedimentarias de cerca de 3,000 millones de años cerca de la superficie, así como variaciones estacionales en los niveles de metano en la atmósfera - aparecen en la edición del 8 de junio de la revista Science.

Las moléculas orgánicas contienen carbono e hidrógeno, y también pueden incluir oxígeno, nitrógeno y otros elementos. Si bien comúnmente se asocian con la vida, las moléculas orgánicas también pueden ser creadas por procesos no biológicos y no son necesariamente indicadores de vida.
"Con estos nuevos hallazgos, Marte nos dice que mantengamos el curso y sigamos buscando pruebas de vida", dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misión Científica en la sede de NASA, en Washington. "Confío en que nuestras misiones actuales y planeadas harán descubrimientos aún más impresionantes en el planeta rojo".

"El Curiosity no ha determinado la fuente de las moléculas orgánicas", dijo Jen Eigenbrode del Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt, Maryland, quien es autor principal de uno de los dos nuevos artículos de Science. "Ya sea un registro de vida antigua, alimento o haya existido en ausencia de vida, la materia orgánica en los materiales marcianos contiene pistas químicas sobre las condiciones y los procesos planetarios".

Aunque la superficie de Marte es inhóspita hoy en día, hay pruebas claras de que, en el pasado remoto, el clima marciano permitió que el agua líquida, un ingrediente esencial para la vida tal como la conocemos, se agrupara en la superficie. Los datos de Curiosity revelan que hace miles de millones de años, un lago de agua dentro del Cráter Gale contenía todos los ingredientes necesarios para la vida, incluidos los componentes químicos y las fuentes de energía.

"La superficie marciana está expuesta a la radiación del espacio. Esta radiación como los productos químicos agresivos descomponen la materia orgánica", dijo Eigenbrode. "Encontrar moléculas orgánicas antiguas en los primeros cinco centímetros de roca que se depositaron cuando Marte pudo haber sido habitable, es un buen augurio para que aprendamos la historia de las moléculas orgánicas en Marte con misiones futuras que profundizarán más".

Expulsiones cíclicas de metano

En el segundo artículo, los científicos describen el descubrimiento de variaciones estacionales del metano en la atmósfera marciana a lo largo de casi tres años del planeta, que son casi seis años terrestres. Esta variación fue detectada por el conjunto de instrumentos de análisis de muestras de Curiosity en Marte (SAM).

La química del agua en la roca podría haber generado el metano, pero los científicos no pueden descartar la posibilidad de orígenes biológicos. Anteriormente se había detectado metano en la atmósfera de Marte en columnas grandes e impredecibles. Este nuevo resultado muestra que los bajos niveles de metano dentro del Cráter Gale alcanzan su punto máximo en los cálidos meses de verano y disminuyen en el invierno cada año.

"Esta es la primera vez que vemos algo repetible en la historia del metano, por lo que nos ofrece una oportunidad para entenderlo", dijo Chris Webster del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena, California, autor principal del segundo artículo. "Todo esto es posible gracias a la longevidad de Curiosity. Su larga duración nos ha permitido ver los patrones en esta 'respiración' estacional".

 Variaciones estacionales de metano en la atmósfera de Marte. Crédito NASA/GSFC.

Variaciones estacionales de metano en la atmósfera de Marte. Crédito NASA/GSFC.

Encontrando Moléculas Orgánicas

Para identificar material orgánico en el suelo marciano, Curiosity perforó rocas sedimentarias conocidas como mudstone en cuatro áreas del Cráter Gale. Esta piedra de lodo se formó gradualmente hace miles de millones de años a partir del cieno que se acumuló en el fondo del antiguo lago. Las muestras de roca fueron analizadas por SAM, que utiliza un horno para calentar las muestras (en exceso de 900 grados Fahrenheit, o 500 grados Celsius) para liberar moléculas orgánicas de la roca.

SAM midió pequeñas moléculas orgánicas que salieron de la muestra de roca de lodo -fragmentos de moléculas orgánicas más grandes que no se vaporizan fácilmente. Algunos de estos fragmentos contienen azufre, lo que podría haber ayudado a preservarlos, de la misma manera que el azufre se utiliza para hacer que los neumáticos de los automóviles sean más duraderos, según Eigenbrode.

Los resultados también indican concentraciones de carbono orgánico del orden de 10 partes por millón o más. Esto está cerca de la cantidad observada en los meteoritos marcianos y aproximadamente 100 veces mayor que las detecciones previas de carbono orgánico en la superficie de Marte. Algunas de las moléculas identificadas incluyen tiófenos, benceno, toluano y pequeñas cadenas de carbono, como propano o butano.

En 2013, SAM detectó algunas moléculas orgánicas que contienen cloro en las rocas en el punto más profundo del cráter. Este nuevo descubrimiento se basa en el inventario de moléculas detectadas en los antiguos sedimentos del lago en Marte y ayuda a explicar por qué se conservaron.

Encontrar metano en la atmósfera y carbono antiguo preservado en la superficie les da a los científicos la confianza de que el vehículo Mars 2020 de la NASA y el rover ExoMars de la ESA (Agencia Espacial Europea) encontrarán aún más compuestos orgánicos, tanto en la superficie como en el subsuelo superficial.

Estos resultados también nos informan  sobre las decisiones de los científicos mientras trabajan para encontrar respuestas a preguntas sobre la posibilidad de vida en Marte.

"¿Hay signos de vida en Marte?" dijo Michael Meyer, científico principal del Programa de Exploración de Marte de la NASA, en la sede de la NASA. "No lo sabemos, pero estos resultados nos dicen que estamos en el camino correcto".

Este trabajo fue financiado por el Programa de Exploración de Marte de la NASA para la Dirección de Misiones Científicas (SMD) de la agencia en Washington. Goddard proporcionó el instrumento SAM. JPL construyó el móvil y gestiona el proyecto para SMD.

NASA.

Un vecindario abarrotado

 A unos 160.000 años luz de distancia, la nebulosa de la Tarántula es el objeto más destacado de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. Crédito: ESO

A unos 160.000 años luz de distancia, la nebulosa de la Tarántula es el objeto más destacado de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. Crédito: ESO

Aprovechando las capacidades del VST (Telescopio de rastreo del VLT), instalado en el Observatorio Paranal de ESO (Chile), los astrónomos han captado esta nueva imagen, muy detallada, de la nebulosa de la Tarántula junto con numerosas nebulosas y cúmulos de estrellas vecinos. La Tarántula, también conocida como 30 Doradus, es la región de formación estelar más brillante y más energética del Grupo Local de galaxias.

La nebulosa de la Tarántula, en la parte superior de esta imagen, se extiende a lo largo de más de 1000 años luz y se encuentra en la constelación Dorado (el delfín) en el extremo sur cielo. Esta impresionante nebulosa es parte de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana con un tamaño de cerca de 14 000 años luz. La Gran Nube de Magallanes es una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea.

 Mapa que muestra la mayor parte de estrellas que son visibles a simple vista bajo buenas condiciones meteorológicas, y la región de cielo que puede verse en la imagen se señala con un rectángulo rojo. La Tarántula es visible a simple vista y toda la región es espectacular a través de un telescopio.  Crédito:  ESO, IAU and Sky & Telescope

Mapa que muestra la mayor parte de estrellas que son visibles a simple vista bajo buenas condiciones meteorológicas, y la región de cielo que puede verse en la imagen se señala con un rectángulo rojo. La Tarántula es visible a simple vista y toda la región es espectacular a través de un telescopio. Crédito: ESO, IAU and Sky & Telescope

En el centro de la nebulosa de la Tarántula se encuentra un gigantesco y joven cúmulo estelar llamado NGC 2070, una región de estallidos de formación estelar cuyo denso núcleo, R136, contiene algunas de las estrellas más masivas y luminosas que se conocen. El primero en registrar el brillante resplandor de la nebulosa de la Tarántula fue el astrónomo francés Nicolas Louis de Lacaille, en 1751.

Otro cúmulo estelar en la nebulosa de la Tarántula, mucho más antiguo, es Hodge 301, en el que se estima que, al menos 40 estrellas, han estallado como supernovas, expandiendo gas en toda la región. Un ejemplo de remanente de supernova es la superburbuja SNR N157B, que incluye el cúmulo estelar abierto NGC 2060. El primero en observar este cúmulo fue el astrónomo británico John Herschel, en 1836, quien utilizó un telescopio reflector de 18,6 pulgadas en el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. En las afueras de la nebulosa de la Tarántula, en la parte inferior derecha, es posible identificar la ubicación de la famosa supernova SN 1987A.

A la izquierda de la nebulosa de la Tarántula se puede ver un brillante cúmulo estelar abierto, llamado NGC 2100, que muestra una brillante concentración de estrellas azules rodeadas de estrellas rojas. Este cúmulo fue descubierto en 1826 por el astrónomo escocés James Dunlop mientras trabajaba en Australia y utilizó un telescopio reflector de 9 pulgadas (23 centímetros) que él mismo había construido.

En el centro de la imagen se encuentra el cúmulo estelar y nebulosa de emisión NGC 2074, otra región de formación de estrellas masivas descubierta por John Herschel. Echando un vistazo más de cerca podemos distinguir una estructura de polvo oscuro en forma de caballito de mar, el "Caballito de mar de la Gran Nube de Magallanes". Se trata de una gigantesca estructura en forma de pilar con una longitud de aproximadamente 20 años luz —casi cuatro veces la distancia entre el Sol y la estrella más cercana, Alfa Centauri—. La estructura está condenada a desaparecer en el próximo millón de años: a medida que siguen formándose estrellas en el cúmulo, la luz y los vientos que estas emiten eliminarán lentamente los pilares de polvo.

 Esta imagen, obtenida con el telescopio de rastreo del VLT, en el Observatorio Paranal de ESO, en Chile, muestra de forma muy detallada esta región y sus ricos alrededores. Revela un paisaje cósmico de cúmulos de estrellas, nubes de gas que brillan intensamente y los dispersos restos de explosiones de supernova.  Crédito:  ESO

Esta imagen, obtenida con el telescopio de rastreo del VLT, en el Observatorio Paranal de ESO, en Chile, muestra de forma muy detallada esta región y sus ricos alrededores. Revela un paisaje cósmico de cúmulos de estrellas, nubes de gas que brillan intensamente y los dispersos restos de explosiones de supernova. Crédito: ESO

Esta imagen ha sido obtenida gracias a la cámara de 256 megapíxeles OmegaCAM, especialmente diseñada para el VST. La imagen se ha creado a partir de imágenes de OmegaCAM obtenidas con cuatro filtros coloreadas diferentes, incluyendo uno diseñado para aislar el brillo rojo del hidrógeno ionizado.

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso1816.

Hubble observa un planeta negro

 Crédito: NASA, ESA, and G. Bacon (STScI)

Crédito: NASA, ESA, and G. Bacon (STScI)

Usando el Espectrógrafo de Imágenes del Telescopio Espacial (STIS por sus siglas en inglés) del Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA, un equipo internacional dirigido por astrónomos de la Universidad de McGill, Canadá, y la Universidad de Exeter, Reino Unido, han medido cuanta luz refleja el exoplanet WASP-12b - su albedo - para aprender más sobre la composición de su atmósfera.

Los resultados fueron sorprendentes, explica la autora principal Taylor Bell, estudiante de maestría en astronomía de la Universidad McGill afiliada al Instituto de Investigación de Exoplanetas: "El albedo medido de WASP-12b es de 0,064 como máximo. Esto hace que el planeta sea más oscuro que el asfalto fresco ". Lo que provoca que WASP-12b sea dos veces menos reflectante que nuestra Luna, que tiene un albedo de 0,12. Bell añade: "El bajo albedo demuestra que todavía tenemos mucho que aprender sobre WASP-12b y otros exoplanetas similares".

WASP-12b orbita la estrella parecida al Sol WASP-12A, a unos 1400 años luz de distancia, y desde su descubrimiento en 2008 se ha convertido en uno de los exoplanetas más estudiados (opo1354, opo1015, opo1436, heic1524). Con un radio casi el doble de Júpiter y un año de poco más de un día de la Tierra, WASP-12b se clasifica como un Júpiter caliente. Debido a que está tan cerca de su estrella madre, el tirón gravitatorio de la estrella ha estirado WASP-12b en una forma de huevo y ha elevado la temperatura de la superficie de su lado de luz del día a 2600 grados centígrados.

La alta temperatura es también la explicación más probable para el bajo albedo de WASP-12b. "Hay otros Júpiter calientes que se han encontrado notablemente negros, pero son mucho más frescos que WASP-12b. Para esos planetas, se sugiere que cosas como las nubes y los metales alcalinos son la razón de la absorción de la luz, pero no funcionan para WASP-12b porque es increíblemente caliente", explica Bell.

El lado de la luz del día de WASP-12b es tan caliente que las nubes no pueden formarse y los metales alcalinos se ionizan. Es incluso lo suficientemente caliente como para romper las moléculas de hidrógeno y convertirlas en hidrógeno atómico que hace que la atmósfera actúe más como la atmósfera de una estrella de baja masa que como una atmósfera planetaria. Esto conduce al albedo bajo del exoplaneta.

Para medir el albedo de WASP-12b los científicos observaron el exoplaneta en octubre de 2016 durante un eclipse, cuando el planeta estaba cerca de la fase completa y pasó por detrás de su estrella anfitriona. Este es el mejor método para determinar el albedo de un exoplaneta, ya que implica medir directamente la cantidad de luz que se refleja. Sin embargo, esta técnica requiere una precisión diez veces mayor que las observaciones de tránsito tradicionales. Utilizando el telescopio espacial de Hubble, los científicos fueron capaces de medir el albedo de WASP-12b en varias longitudes de onda diferentes.

"Después de medir el albedo lo comparamos con modelos espectrales de modelos atmosféricos previamente sugeridos de WASP-12b", explica Nikolay Nikolov (Universidad de Exeter, Reino Unido), coautor del estudio. "Encontramos que los datos no coinciden con ninguno de los dos modelos actualmente propuestos.". Los nuevos datos indican que la atmósfera WASP-12b está compuesta de hidrógeno atómico y helio.

WASP-12b es solo el segundo planeta en tener medidas de albedo espectralmente resueltas, siendo el primero HD 189733b, otro Júpiter caliente. Los datos recopilados por Bell y su equipo les permitieron determinar si el planeta refleja más luz hacia el extremo azul o rojo del espectro. Los resultados de HD 189733b sugieren que el exoplaneta tiene un color azul intenso (heic1312), WASP-12b, por otro lado, no está reflejando la luz en cualquier longitud de onda. WASP-12b, sin embargo, emite luz debido a su alta temperatura, dándole un halo rojo similar a un metal caliente.

"El hecho de que los dos primeros exoplanetas con el albedo espectral medido muestren diferencias significativas, demuestra la importancia de las observaciones espectrales y destaca la gran diversidad que existe entre los Júpiter calientes", concluye Bell.

El Telescopio Espacial Hubble es un proyecto de colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Administración Nacional de Astronáutica y el Espacio (NASA).

 

Un mundo infernal con cielos de Titanio

Mundo de Titanio ilustración_eso1729a.jpg

Un equipo de astrónomos, dirigido por Elyar Sedaghati (un miembro de ESO recién graduado en la Universidad Técnica de Berlín), ha examinado, con un nivel de detalle sin precedentes, la atmósfera del exoplaneta WASP-19b. Este extraordinario planeta tiene aproximadamente la misma masa que Júpiter, pero está tan cerca de su estrella que completa una órbita en sólo 19 horas y se estima que su atmósfera tiene una temperatura de unos 2.000 grados centígrados.

Cuando WASP-19b pasa por delante de su estrella, parte de la luz de la estrella pasa a través de la atmósfera del planeta y deja huellas sutiles en la luz que finalmente llega a la Tierra. Utilizando el instrumento FORS2 del Very Large Telescope, el equipo fue capaz de analizar esta luz y deducir que la atmósfera contenía pequeñas cantidades de óxido de titanio, agua y trazas de sodio, junto con una nube global de fuerte dispersión.

Detectar estas moléculas, sin embargo, no es tarea sencilla”, explica Elyar Sedaghati, que pasó 2 años como estudiante de ESO para trabajar en este proyecto. “No sólo necesitamos datos de una calidad excepcional, sino que también es necesario realizar un análisis sofisticado. Para llegar a estas conclusiones, utilizamos un algoritmo que explora muchos millones de espectros que abarcan una amplia gama de composiciones químicas, temperaturas y propiedades de la nube”.

 Cuando WASP-19b pasa por delante de su estrella, parte de la luz de la estrella pasa a través de la atmósfera del planeta y deja huellas sutiles en la luz que finalmente llega a la Tierra. Utilizando el instrumento FORS2 del Very Large Telescope, el equipo fue capaz de analizar esta luz y deducir que la atmósfera contenía pequeñas cantidades de óxido de titanio, agua y trazas de sodio, junto con una nube global de fuerte dispersión.  Crédito:  ESO/M. Kornmesser

Cuando WASP-19b pasa por delante de su estrella, parte de la luz de la estrella pasa a través de la atmósfera del planeta y deja huellas sutiles en la luz que finalmente llega a la Tierra. Utilizando el instrumento FORS2 del Very Large Telescope, el equipo fue capaz de analizar esta luz y deducir que la atmósfera contenía pequeñas cantidades de óxido de titanio, agua y trazas de sodio, junto con una nube global de fuerte dispersión. Crédito: ESO/M. Kornmesser

En la Tierra es raro ver óxido de titanio. Se sabe que existen en las atmósferas de estrellas frías. En las atmósferas de planetas calientes como WASP-19b actúa como un absorbente del calor. Si está presente en cantidades lo suficientemente grandes, estas moléculas evitan que el calor entre o salga a través de la atmósfera, provocando una inversión térmica, es decir, la temperatura es más alta en la atmósfera superior y más baja en zonas inferiores, lo contrario de lo habitual. El ozono desempeña un papel similar en la atmósfera de la Tierra, donde provoca inversión en la estratosfera.

La presencia de óxido de titanio en la atmósfera de WASP-19b puede tener efectos importantes en la estructura de la temperatura y la circulación atmosféricas”, explica Ryan MacDonald, otro miembro del equipo y astrónomo en la Universidad de Cambridge, Reino Unido. “Poder examinar exoplanetas con este nivel de detalle es muy emocionante y prometedor”, añade Nikku Madhusudhan, de la Universidad de Cambridge, quien supervisó la interpretación teórica de las observaciones.

 Ubicación de la estrella WASP-19b en la constelación de Vela.  Crédito:  ESO, IAU and Sky & Telescope.

Ubicación de la estrella WASP-19b en la constelación de Vela. Crédito: ESO, IAU and Sky & Telescope.

Los astrónomos recopilaron observaciones de WASP-19b durante un período de más de un año. Midiendo las variaciones relativas en el radio del planeta en diferentes longitudes de onda de la luz que pasa a través de la atmósfera del exoplaneta, y comparando las observaciones con modelos atmosféricos, pudieron extrapolar diferentes propiedades, tales como el contenido químico de la atmósfera del exoplaneta.

Esta nueva información sobre la presencia de óxidos metálicos como el óxido de titanio y otras sustancias permitirá modelar mejor las atmósferas de los exoplanetas. Mirando hacia el futuro, una vez que los astrónomos puedan observar las atmósferas de planetas posiblemente habitables, los modelos mejorados les darán una idea más completa de cómo interpretar esas observaciones.

Este importante descubrimiento es el resultado de una remodelación del instrumento FORS2 hecha exactamente con este propósito”, agrega el miembro del equipo Henri Boffin, de ESO, que dirigió el proyecto de remodelación. “Desde entonces, FORS2 se ha convertido en el mejor instrumento para llevar a cabo este tipo de estudio desde tierra”.

Este es un artículo publicado por la Red ESON del European Southern Observatory (ESO).

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El Sol emite 7 llamaradas gigantes en 7 días

El sol emitió otra poderosa llamarada solar ayer (10 de Septiembre), la séptima en siete días.
La llamarada, que alcanzó su punto máximo a las 12:06 EDT (1606 GMT), cubrió América del Norte y del Sur con luz de alta energía. El Centro de Predicción del Clima Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (SWPC por sus siglas en inglés) publicó una declaración advirtiendo de fuertes apagones en las radios de alta frecuencia e interrupciones en los sistemas de navegación, que podrían durar hasta una hora.

Al igual que las otras seis llamaradas observadas desde el 4 de septiembre, ésta proviene de una mancha solar conocida como Región Activa (AR) 2673, que actualmente está alejándose de la Tierra y pronto estará fuera de vista al girar el Sol.

 Llamarada Solar de potencia X8.2 captada por el Observatorio de Dinámica Solar de NASA el 10/09/2017. Crédito: NASA/GSFC/SDO

Llamarada Solar de potencia X8.2 captada por el Observatorio de Dinámica Solar de NASA el 10/09/2017. Crédito: NASA/GSFC/SDO

Hay tres categorías de llamaradas solares (Solar flares, en inglés), y la del domingo alcanzó la más alta clasificación: "X". Dos de las otras llamaradas también fueron de clase X, incluyendo ladel miércoles (6 de septiembre) X9.3, la explosión solar más fuerte en 12 años.

La advertencia de SWPC también se emitió para los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional para que tomaran precauciones especiales, ya que están por encima de lade la atmósfera terrestre y por lo tanto corren el riesgo de exposición a la radiación dañina. La advertencia desalentó a los astronautas a realizar caminatas espaciales justo después de las llamaradas.

 Llamarada solar del 10 de Septiembre de 2017 vista por todo el espectro de onda del Observatorio de Dinámica Solar de NASA. Crédito: NASA/GSFC/SDO

Llamarada solar del 10 de Septiembre de 2017 vista por todo el espectro de onda del Observatorio de Dinámica Solar de NASA. Crédito: NASA/GSFC/SDO

Al igual que muchas llamaradas de gran alcance, la del domingo fue acompañada por una eyección de masa coronal (CME por sus siglas en inglés), una enorme nube de plasma solar supercaliente que corre a través del espacio a millones de kilómetros por hora. La zona solar AR2673 ya no está apuntando directamente a la Tierra, pero este CME todavía puede darle al planeta un golpe de reojo, potencialmente sobrealimentando las auroras boreales el miércoles por la noche (13 de septiembre), por lo que se supone podrán ser vistas en lugares poco comunes más cercanos alecuador aunque aún en el hemisferio norte del planeta. así mismo se advierte que pueden existir fallos en las comunicaciones los días 12 y 13 de septiembre.

La actividad solar vista este mes ha tomado por sorpresa a los científicos, ya que el Sol está entrando en el mínimo solar, una parte tranquila del ciclo de cambio de aproximadamente 11 años de la estrella.

Hackean el Voyager 2, ¿Aliens?

La extraordinaria sonda Voyager 2 de la NASA tiene más de 3 décadas en un viaje épico hacia el espacio profundo. El 22 de abril de 2010, justo cuando la nave se preparaba para cruzar el límite para entrar en el espacio interestelar, tuvo un mal funcionamiento. Kevin Baines, científico planetario de la NASA, comentó:

"A unos 16 mil millones de Kilómetros de la Tierra, de repente, empezó a enviar datos en un idioma que no entendemos. Podría ser llamado como una lengua extranjera "

Disco de oro con información sobre la humanidad a bordo del Voyager 2. Foto: NASA

Resultados de estudios posteriores revelaron que el hackeo abarcó un solo dígito en el código binario del sistema de comando en Voyager 2; un '0' fue convertido en un '1' este tipo de hackeo es conocido como flipping. Elflipping de datos sugiere que alguien desconocido intencionalmente interfirió con las computadoras de a bordo de la Voyager 2.

El bit flipping binario es un truco usado por muchos piratas informáticos, esta alteración de bits puede apaga, tirar o incluso dañar datos de una computadora de una manera remota. Los investigadores comenzaron a buscar la fuente del posible hack y primero miraron a la Tierra, pero como la distancia involucrada es tan grande que lo hace muy poco probable.

Como todos sabemos, la Voyager 2 lleva a bordo un mensaje de la humanidad. El mensaje codificado en la Voyager 2 está dirigido a las civilizaciones inteligentes que puediera encontrar, así que el bit flipping podría ser una respuesta a nuestro mensaje.

Voyager 2. Foto: NASA

Algunos investigadores dicen que este tipo de "hackeos" serían una respuesta obvia de los extraterrestres. Después de 3 semanas de este evento la anomalía fue exitosamente restaurada en el sistema de comunicación, pero quién o qué causó la anomalía es desconocido. La causa exacta de la conversión de bits sigue siendo un misterio.

¿Era alienígena? Podría ser.

Con información de Sci Tech Universe.

Autor: Usman Abrar.

Traducción/redacción: Manuel Monjaraz.